Ceremonias con San Pedro
El cactus conocido como San Pedro crece naturalmente entre los 2,000 y 3,000 metros de altitud. Aunque se encuentre en otros países, es nativo de los Andes peruanos donde ha sido usado como medicina desde hace por lo menos 3,000 años. Actualmente se usa en el tratamiento de problemas nerviosos, dolencias articulares, adicciones a las drogas, enfermedades cardíacas o presión sanguínea alta. También tiene potentes propiedades antibacterianas.
El San Pedro contiene varios alcaloides incluyendo uno, llamado mezcalina, que puede causar efectos psicodélicos. Sin embargo, cuando se usa dentro de un contexto de sanación y se consume en dosis terapéuticas, estos efectos son muy ligeros o inexistentes.
Como parte de su acción curativa a un nivel psicológico, el San Pedro puede aclarar los pensamientos, puede romper esquemas mentales rígidos, liberar emociones negativas, miedos y fobias, permitiendo a uno sentirse más libre dentro de su cuerpo y mente, aumentar su auto-estima, su felicidad y su amor por la vida en general.
El San Pedro es también una herramienta poderosa para el desarrollo personal y espiritual. Ayuda a uno en el reforzamiento de su conexión con la naturaleza, en el aumento de su sensibilidad a energías que lo llenan y rodean o en el entendimiento de conceptos universales, de su razón de ser y la dirección que debería tomar.
Es importante entender que cualquiera de estos efectos terapéuticos o evolucionarios puede aparecer durante el día mismo de la ceremonia o, de manera más sutil, durante los días o semanas siguientes.
Una ceremonia con San Pedro es una actividad de un día entero que tomará lugar en un sitio natural. Requiere de una dieta previa de 24 horas (solamente frutas y verduras al natural + agua y mate de manzanilla sin endulzar). Uno comerá lo menos posible durante el día de ceremonia (un plátano, fruta seca o galletas de soda, por ejemplo) pero podrá luego cenar normalmente.


